Catedral Metropolitana de Santiago

Catedral Metropolitana de la Asunción de Santa María

1Ubicación

Plaza de Armas.

2Año de construcción

1899 (campanarios)

3Descripción

La actual Catedral de Santiago no contó con una torre de relativa importancia sino hasta el año 1789, 41 años después de iniciada la construcción del templo (1748). Esta torre, obra de Joaquín Toesca y Antonio Ipinza, surgió como necesidad de reemplazar una estructura de madera, ya muy deteriorada por aquellos años, que servía de campanario provisorio para la Iglesia Mayor. Dicha torre también sería pensada como una construcción provisoria, en tanto se realizaba el proyecto definitivo de Toesca (hoy perdido), que contemplaba la erección de dos torres gemelas sobre el frontis del templo (solución que no se vería realizada sino hasta fines del siglo XIX). No obstante, durante 86 años funcionó como el campanario oficial de la Catedral de Santiago. Se ubicaba en el actual patio de los naranjos, y se concibió como una torre exenta al edificio de la iglesia, similar a ciertos campaniles italianos (Florencia, Venecia, Parma, entre otros) o a ciertos campanarios de iglesias del norte de Chile (Tarapacá, Parinacota, Isluga, entre otros), que presentan una solución similar. Se componía de cuatro niveles, el último de los cuales estaba destinado a albergar las campanas, que se encontraban dispuestas del siguiente modo: la campana mayor colgada al centro de la sala, y las menores -acorde con la tradición española- colgadas de los vanos abiertos (4 en este caso), para así facilitar la difusión del sonido. Además, la torre contaba con una pequeña linterna donde se ubicaba otra campana: posiblemente el esquilón (o campana menor). El sistema de toque de las campanas estuvo fuertemente condicionado por esta disposición, que (a excepción de la campana de la linterna) permitía un contacto cercano de los campaneros con sus instrumentos. Ello facilitaba enormemente los toques rápidos que caracterizaban los repiques, pues el campanero podía controlar las cuerdas desde una corta distancia, permitiendo así un mayor control del badajo. Un escenario similar se vería reflejado en otras torres de la ciudad, actualmente desaparecidas o modificadas. Para 1863, la torre colonial se encontraba en mal estado de conservación, generándose así la discusión sobre su eventual reemplazo por una nueva construcción. Sin embargo, no será sino hasta octubre de 1874 cuando se emprendieran las obras de una nueva construcción, a cargo del arquitecto Eusebio Chelli y el constructor Juan Murphy. Las obras se desarrollan con rapidez, y en junio de 1875 "El Ferrocarril" anuncia la postura de una cruz sobre el edificio ya prácticamente terminado. Por espacio de seis meses coexiste esta nueva torre con el ruinoso campanario colonial, que será demolido en diciembre del mismo año. Gracias a esta obra, la Catedral contaba por primera vez con un elemento vertical de importancia, que señalaba su presencia dentro de la Plaza de Armas y dentro de la ciudad. No obstante, este nuevo campanario tendría una corta existencia. En 1897 aparecen los primeros informes que denuncian problemas estructurales en su base, a los cuales se suma el deseo del arquitecto Ignacio Cremonesi por demoler la construcción; tanto por seguridad como por la intención de edificar las actuales torres. Por su parte, la Municipalidad decreta un ultimátum de demolición fijado para el 15 de febrero de 1898. El 14 de febrero comienzan las obras de desmantelamiento Las actuales torres forman parte del plan de reformas generales a que fue sometida la Catedral entre los años 1898 y 1905. Ello encontró justificación en revertir el peligroso estado de deterioro que para esa fecha presentaba el edificio colonial (motivo de amonestaciones por parte de la Municipalidad), pero sobre todo en un deseo del Arzobispo Mariano Casanova por contar con una Catedral renovada, acorde su condición de iglesia metropolitana de un Estado Católico. Parte de dicho plan contempló la realización del antiguo proyecto de Toesca (adaptado a una estética de fines del siglo XIX), y la construcción de una gran campana a cargo de la Fundición Yungai. Las actuales torres se componen ambas del siguiente modo: una sala de campanas inferior, de planta ochavada; una sala superior, de planta octogonal y provista de un balcón; y finalmente una linterna, que sirve de remate al conjunto coronado por cruces patriarcales. En esos espacios, las campanas se distribuyeron de la siguiente forma: la campana mayor “Santiago” en la sala inferior de la torre norte; las campanas “Nuestra Señora de los Dolores” y “San Pedro”, en la sala baja de la torre sur; y las campanas pequeñas en la sala superior y en la linterna de la torre sur. A diferencia de las torres anteriores, las campanas fueron instaladas interiormente, quedando así invisibles al público. Además, los vanos fueron cerrados con vidrios que “encerraron” el sonido, dificultando así su alcance.

4Toques actuales

Hacia la década del 70 las campanas cayeron en desuso, siendo reemplazadas por una grabación cuyos dispositivos se mantuvieron hasta la restauración de 2015. A excepción de toques festivos aislados, que se realizan con dos de las seis campanas, el conjunto permanece inactivo.

5Estado de conservación

Las torres resultaron relativamente dañadas por el terremoto de 2010, que ocasionó el desprendimiento de elementos decorativos y la caída de dos campanas. El conjunto (incluidas las campanas) fue restaurado en 2015 con la intención de abrirlo al público. Se cambió el suelo de la sala de campanas de ambas torres, de manera tal que puedan observarse las bóvedas de ladrillo que las sustentan. También se construyó una escalera exterior en reemplazo de la antigua escalera original, no del todo confiable al uso de visitantes.

6Campanas

El actual conjunto se compone de seis campanas, en su mayoría coloniales, fundidas entre los años 1764 y 1899. Se trata del mayor grupo de campanas litúrgicas entre los templos históricos de la ciudad. Consiste en tres campanas "pequeñas", una campana "mediana" y dos campanas "grandes", que evidencian la evolución de la manufactura local entre mediados del siglo XVIII y fines del siglo XIX. A éstas debemos agregar dos campanas que se albergan al interior del templo: una pequeña campana de salida de misa, y un Tintinnabulum que se conserva en el presbiterio.

Campana de salida de misa

Tintinnabulum

Campana (1)

Campana (2)

Campana (3)

Nuestra Señora de los Dolores (4)

San Pedro (5)

Santiago (6)